viernes, 17 de abril de 2020

CALLADO ASEDIO







PÓRTICO

Podría ser así,
se ve posible.
En la vida es difícil
que la mente dé tregua,
no dispare su ráfaga
eterna de sílabas,
párrafos y razón
que se adueña de todo el territorio
como a veces el fuego, 
como el agua a veces.

No se oían palabras.
En el sueño
los hechos no obedecen
ni al agua ni al fuego,
no siguen estructuras 
de cómo deberían ser las cosas.
El tiempo ha abdicado, no está, 
nadie lo busca.
Su poder,
mayor aún que aquel de las palabras,
queda igualado al nuestro,
vuelto nada.
El nuestro,
siendo nada
se libera.

Puedes amar un rostro no nacido.
O verte, sin preámbulos,
enredado
en un trato carnal inconcebible,
y que todo suceda
sin que puedas lanzar un adjetivo, 
sin que un pronombre, un símil o un adverbio
ayuden al control de la emergencia.


Si acaso algún concepto,
por ejemplo, de pronto,
inesperadamente, 
así de sopetón, como un relámpago,
cambia la escena, la luz, el decorado.
La ley de la causa y el efecto 
escapando entre burlas y revanchas
se enroca en algún zulo inescrutable.

Parece ya otro día, otra existencia,
aunque aún late 
un rumor de inquietudes sin memoria.

El pecho sospecha.
Involuntariamente, aunque eficaz,
dirige la deriva de los pies
y el discurso, 
que ha vuelto, irresistible,
a ocupar, cual imperio que se expande,
la consciencia.


ENTREMÉS

Procurando el silencio,
se esforzaba la mente
en su batalla.

¿Has visto la sal?
no la encuentro.

Ahí la tienes,
delante de tus ojos,
casi en tu mano.


LABERINTO

En alguna intención
breve, rotunda, evaporada,
un verbo en su casilla de salida
deriva por la ósmosis brillante
hacia las dunas.

Siempre lo supe, 
y ahora no lo encuentro.
Pero renacen tercas, vuelan las ilusiones
amándome del laberinto al treinta.

Así es vivir, el agua entre los dedos,
los dedos entre arenas de otro día,
el día, desnortado de su fila.

Vuelve disimulando,
haciéndose el que no recuerda nada.
Pero hay pétalos
que huyen de entre las páginas
y vuelven al rumor de las acequias.

El verbo, en su casilla de la nada
se hace crisálida de algún color sin nombre.
Las palabras se están volviendo espuma,
y alguna idea muda
gira y gira,
reiterándose en los círculos del cráneo
hasta el sudor del alba
que inaugura
otra serie de pasos aturdidos.


NOTICIA

Todas las horas están mordidas,
ninguna contiene sesenta minutos.

Eso mismo le pasa a las semanas,
al dinero, a los romances, al olvido.

Nada existe completo,
y por brutos o ciegos o ambiciosos,
sufrimos y lloramos la carencia
de aquello que está vivo en nuestras manos.

Anhelamos esa fruta perfecta
que, con suerte,
será pronto excremento. 
Y despreciamos demasiadas cosas.



URGENCIA FICTICIA

Debería... quizás,
aunque no me lo pueda permitir...
Sería útil, está justificado... 
Lo deseo.

Es posible, 
aunque en esta situación no me convenga,
que decida comprar -está en oferta-
un fustilizador.

Silencioso, ecológico,
ocupa poco espacio en el armario.
Podría resolverme algunas dilaciones,
mantenerme ocupado
cuando se abra alguna puerta del vacío.

Debería decidirlo antes del martes,
la oferta se termina,
si le suben el preció ya no valdrá la pena.

Lo compro! al fin y al cabo
vamos a morir todos.

Aunque... quien sabe?
cuando haya más oferta en el mercado
podrían mejorar las prestaciones.
Puedo esperar un poco, 
puede que sea mejor, y si esta tarde
se abriera alguna puerta y me nombraran,
me mantendré ocupado
imaginando 
cómo sería la vida sin comprarlo,
sin tenerlo nunca,
sin un fustilizador en el armario.


CALLADO ASEDIO

Callado asedio, herméticos motivos,
ráfaga ineludible de inquietudes
asomándote, dudes o no dudes,
al fondo de los sueños persuasivos.

Nacemos de la muerte ya cautivos,
y en vano es escondida por la mente.
Buscamos libertad contra corriente,
perdemos la consciencia de estar vivos.

Pocos son los que advierten, simplemente
viviendo en las más básicas virtudes,
que los logros no son definitivos,

que hay amores, mas siempre fugitivos,
que de las cunas a los ataúdes,
es siempre nueva el agua de la fuente.










miércoles, 8 de abril de 2020

LOS PRESENTES







Náceme mil latidos,
respire tu luz ante mis ojos
o en un rincón inmenso y luminoso
del camino del sueño.

Lo que te doy es tuyo
pues nace en mí al saberte,
como mía es tu forma
porque puedo mirarte.

Aunque andemos perdidos
entre vientos lejanos que nunca se rozaron
o en los aires inmóviles que no sueñan distancias,
en un rincón amable de magia consumada,
luminoso y enorme,
nos daremos, nos damos hoy la luz,
el abrazo, la consciencia y la forma,
porque el presente tiene
millones de latidos.

martes, 7 de abril de 2020

EN LA CASA VACÍA





Disuelve mi memoria
no me dejes
en la casa vacía
tú también

Haz que recorra días y paisajes
en los que no estuviste ni vendrás
Renuévame los ojos y las manos

Tiñe de otros olores y otras luces
mis sentidos cuando calle la mente
cuando no nazcan ni sirvan las palabras

Deja que no conozca
mi oficio ni mi nombre
que solo pueda adivinar si tienes frío
si quieres caminar o evaporarte

Indícame el camino
del borde de la noche
o de la puerta de un único pasaje
Invítame a beber
el vino que has pisado
para hacer que me pierda

O dime hasta la última verdad
pero tú no me dejes
en la casa vacía

lunes, 6 de abril de 2020

DE LUZ




Estaremos despiertos cuando ocurra

Tanta sinceridad de las paredes
tanta ración de olvido cotidiano
colmada la cuchara
de modestas huídas circulares

El aire y la luz se abrirán paso
entre las celosías
abiertas por el agua de los sueños
en los muros de hueso
(frontal, occipital, metacarpiano...)
en la genial arquitectura del abrazo
dispuesto y añejado en la despensa

Las notas y las sílabas de tantas estaciones
lentas, fugaces, pétreas, extinguidas
son el grano que surte
nuestro silo de tórax y abdomen
que 
ni las grietas del miedo
ni el consumo tenaz de la dócil paciencia
han logrado esquilmar

Se acercará en silencio
sin señales
el día tomará la palabra de improviso
estaremos de pie, casi sin nubes

Estaremos atentos
sabremos lo que ocurre 
sin reducirlo a texto
sin censura

La madera
cansada pero firme
será todavía suficiente
para andar los caminos donde todo es meta
empapados de luz
al fin presentes