domingo, 18 de marzo de 2012

EL LADO POSITIVO

No maldije al amor con su ceguera.






Tu nunca me dejaste para luego,
ningún abrazo tuyo eché de menos,
no jugaste estrategias de dominio,
no te sentí lejana ni mezquina.


Jamás tuve el impulso de engañarte
ni tuve que ponerte en la balanza,
no hubo sospechas ni arrepentimientos,
no hubo perdón amargo ni delito.


No aminora la llama un sexto invierno,
ni la monotonía apaga el brillo.
No siento marchitarse tu belleza.


No se hace más liviano mi deseo,
ni me inquieta que el tuyo me deseche,
porque no existes, nunca has existido.

viernes, 16 de marzo de 2012

LA GRIETA


No encuentro la manera de decirlo,
y me pregunto
si escribir es lo mismo que hablar solo.


Pero esta sensación no se parece
a los silencios incómodos
que empujan a emitir alguna frase
para romper la distancia intolerable
con alguien situado a medio metro.


Aquí no hay nadie más,
y sin embargo,
hay palabras que se agitan
buscando alguna grieta para escapar de mi,
unirse a otras y vivir su propia vida
como quien sale de la casa de sus padres 
y alquila su primer apartamento.


He consumido varios de tus minutos
porque no encuentro la manera de decirlo,
y me pregunto
cual es la causa y cual la consecuencia,
qué fue primero, la ansiedad o el arte.

domingo, 11 de marzo de 2012

DIME CUANDO CUANDO CUANDO


Desorden de las horas,
a veces son escasas, 
otras demasiadas
que parecen condenas 
de lentitud exasperada.


Minutos revueltos,
segundos eternos, 
años que se esfuman
en la nada de efímeros progresos.


Meses apremiantes,
egoístas, tercos,
vacíos al final de tanto esfuerzo.


Estamos construyendo la existencia
que va a barrer el viento.


Solo quedan ideas sin palabras,
sentimientos, 
ideas sin contorno,
plenitud de un momento
procreador, a veces, de canciones, 
a veces de sospechas 
de que algo se ha muerto.


Y seguiremos enterrando días 
mientras nazcan deseos.

martes, 6 de marzo de 2012

GEOGRAFÍA POÉTICA


La esperanza maltrecha, la fe disuelta,
la alegría sujeta a un barómetro ambiguo.


Mar blanco de cruces
donde patina atolondrada una bolita,
untando tinta injertada de deseos,
de gritos que se ahogan antes de ver la luz,
de alaridos sin causa, excrementos del alma.


Un sueño me abraza
como el abrazo liviano, ineludible,
que ocurre en los finales,
cuando ya todo es nada.


Mar blanco de cruces
donde fluye sin cauce
la multitud dispersa de mis dudas,
la saliva anhelante de mis sueños.


Sala de los trofeos, territorio pasado
que el presente visita con orgullo,
por ejemplo en verano o en domingo.
Contrapeso del vacío
que, sin apuro, espera su momento.


Mar blanco de cruces
donde nada una bolita que lo mancha,
donde navego sin saber
qué significa puerto, 
qué cosa es ensenada.

viernes, 2 de marzo de 2012

Y SIGUEN HABLANDO


Dijeron: -Ten cuidado.
Querían desviar mi atención.
También dijeron: -Debes hacerlo así,
mientras hacían otra cosa.


Lo estropearon casi todo,
y pensaron en decir: -¿Porqué te desvías?
Dijeron: -Te has desviado.


Pero mi culpa aún no era demasiada,
y dijeron: -Ahora tienes que hacer esto,
y ya les debía algo, no sé qué.
Estaban ocupados en cosas importantes
y quedamos en tablas.
Pero otra vez dijeron: -Ten cuidado.
Y ahora querían que tuviera cuidado.


No pienso pagar.


Ahora tengo cuidado, son de cuidado.
Pero siguen inmersos en cosas importantes,
y no me ven.


No saben cuando voy a hacerlo,
no saben lo que voy a hacer
cuando me descuide.

jueves, 1 de marzo de 2012

LABERINTO



Las cosas que creímos imposibles
o demasiado lejos,
los sueños, ya mudados en recuerdos
o derrotas,
las preguntas, satisfechas o dormidas...


Las respuestas, repudiadas o caducas,
la contienda
de la perseverancia y el olvido...


Las nostalgias amables que se dejan soñar,
el vacío que acecha y enciende el llanto seco...


Los logros, propios o ajenos,
que sustentan el orgullo que nos une,
las flaquezas que un día torcieron los caminos...


Todo junto, lo grande y lo pequeño,
lo que quiso perderme,
lo que me ha conducido a este momento
en el que ya no dudo lo que haría, 
no alcanza a responder mi pregunta:
¿Qué hago ahora?