jueves, 14 de mayo de 2020

SONETO SENTADO



Es fácil que te llamen mientras cagas,
y difícil tener la voz serena.
Por eso no merecerá la pena
que urgencias de otras gentes satisfagas.

La prisa es la más necia de las plagas,
la arrastramos como una cruel cadena,
diez días más dos, son una docena
y se terminan, hagas lo que hagas.

La mente, siempre ausente de la escena,
vagando entre el pasado y el mañana,
enmascarando flores del momento,

absurdamente asume el argumento:
acata la esperanza siempre vana
del futuro que hará la vida buena.





miércoles, 13 de mayo de 2020

A TU NOMBRE



Fugaz, poco visible,
innecesario
a los ojos ajenos, 
lentamente caminas
hacia una nueva entrega de tu nombre.

El espejo asegura,
junto a la mayoría
de los pocos que perciben tu existencia,
que has cambiado,
que la barba 
te hace interesante o te avejenta, 
que ahora les recuerdas a tu padre,
y ese corte y ese color de pelo
te hacen mucho más joven y atractiva.

Tú recorres el día sin apenas notarlo,
con los mismos pulmones
que siempre han celebrado
la gloria de las risas, los miedos, los orgasmos,
los silencios cobardes y los gritos desnudos,
año a año vividos, 
anotados a tu nombre
en el informe de los días usados.

Solo traes la noticia 
de algunos versos nuevos,
o unas notas que suenan 
amarillas y verdes,
que han entrado de pronto, 
sin permiso, fragantes,
o las has segregado 
inesperadamente
mientras tus ojos
vagaban a lo lejos en silencio.

El camino que acoge tu visión y tu aliento,
se reserva el derecho
de retocar tus ingenuos borradores
antes de que el espejo,
junto a la mayoría,
emitan su dictamen
sobre cualquier entrega nueva de tu nombre
y tu canción del tiempo silenciosa.