domingo, 5 de enero de 2020

CONSTRUCTIVA

En 12/8





Si pero yo
no pero tu
vociferamos educadamente

No pero yo
si pero tu
con las orejas llenas de cemento

No pero tu
claro que yo
teorizando sobre las anchoas

Yo se que tu
dicen que yo
sacrificamos pájaros dormidos

Dicen que aquel
sabes quien es
siempre merienda rábanos con queso

Es oficial
se sabe ya
van a tasar las eyaculaciones

Claro que tu
pero yo no
ahora es mi turno sé que no me escuchas

Siempre que tu
no sé si yo
nos ignoramos calurosamente

Si pero yo
puede que tu
bien sin perjuicio de acciones legales

Yo pero tu
si pero no
coño las ocho ha sido un placer




sábado, 4 de enero de 2020

TERCERA EDAD DEL PORQUÉ





Junto al muro trasero del palacio
nace un dialecto nuevo que sugiere
miles de formas de entender los hechos
por cada par de ojos y de oídos.

La umbría de veredas secundarias
no encandila, como hacen las certezas,
la mente acomodada a las respuestas
del sol de las fachadas oficiales.

Detrás de cada puerta hay otra puerta, 
debajo de un misterio, otro misterio,
enfrente de una idea, el infinito.

Junto a los muros laterales nacen
caminos de la duda que no ensalzan
ni crucifican a la especie humana.


Decir todo esto en rima es de titanes
del verso, yo soy fauno advenedizo
trenzando algunos flecos de mi mente.

RECORTARSE LA BARBA O VOLVER A LOS ÁRBOLES





Me insisten en que debo
recortarme la barba
Replicó: ¿para qué 
quiero entonces la barba?
Me dicen: ese aspecto 
de no arreglar la barba... 
pareces... yo no sé...
Llevando así la barba.

Pregunto: ¿de qué sirve 
un aspecto en concreto? 
Dudo mucho que a nadie
le interese mi aspecto.

Solo planchar camisas 
lanza al día a la atmósfera 
miles de toneladas 
de gas invernadero, 
porque han dicho unos payos 
que la arruga es muy fea.

Una vez vi en La India
desfilar sin complejos,
jainistas devotos, 
hombres santos en bolas,
con las bolas al viento
mañana, tarde y noche,
y los pelos silvestres
y las barbas muy barbas,
y las bolas barbudas
sin recortes ni afeites.
Eran muy venerados 
sin plancharse el pellejo.

Me dicen: te estás yendo por las ramas
Respondo: No te extrañes,
eso era lo siguiente.

INVIERNO





El invierno no es más que otros tres meses,
aunque parezca poblado de palomas, 
de escarcha, niebla y añoranza de lumbres.

No se detiene el tiempo, 
aunque parezcan tan lejos los abrazos, 
tan lejos como ocultos por la muerte.

El sol se acuesta antes,
pero sigue planeando devorarnos,
eso no se le olvida, 
nos reserva año tras año en la nevera
y asciende el invierno a nuestra piel,
de los pies a la nuca y la mirada.

Pero al fin, no es otra cosa que tres meses,
aunque parezca una tregua interminable.




MINIFUNDIO





Mata,
te crecen esperanzas como las malas hierbas.
Una huerta no suele prosperar sin labriego,
brotan senderos ciegos...
Rastríllalos! mata.

Ara a conciencia,

que salgan a la luz topos y escarabajos,
que se vayan con su música a otra parte!

Alinea y abona tu surco de silencio

de norte a suroeste hasta cerrar el círculo.

(Si llovieran semillas verticales

del vacío exterior, del espacio profundo...)

No te distraigas, mata.

Abre las compuertas de todas las acequias,
espera a que se allane el agua.

Si ves que emergen las rutinas estériles,

Ara otra vez,
a fondo,
que se deshagan las telas urdidas
por los senderos ciegos
con hilo de esperanzas
trepadoras,
vanas,
desorientadas.

Decide de una vez 

lo que vas a sembrar en tu surco.

viernes, 3 de enero de 2020

FINAL DE LOS ABRAZOS




Las pequeñas hazañas que ya no consigo
no son más final de lo que son principio.
Hay tanto mar en un vaso de lluvia,
tantos meteoros lejos de mi mente...

Cantemos, 
eso no debe ser presa del olvido.

El miedo, leal a su tarea,
me asiste al pensar que es posible
que se hayan agotado los abrazos.

Enseña músculo a la sabiduría,
labrada tan despacio 
que ya sabe esquivar desafíos.

Escuchadnos cantar!
esto no debe ser presa del olvido!

Ese rayo de frío
que piensa que juega con ventaja,
si lo reconsidera,
ve que no es más comienzo del desastre 
que armisticio final de las guerras
del amor y el fastidio.

Entonces, mientras respira el universo,
no es pronto ni es tarde, 
cantemos,
eso no puede ser presa del olvido.

ARENGA





Hay que tener valor para ser libre.

Hay que tener coraje de tahúr,
un día va a salir la apuesta a todo o nada.

Hay que aprender la astucia del junco
y la humildad de la sabiduría.

También hay que ser un buen negociador,
sentarse frente a frente
con todas las responsabilidades
y llegar a un acuerdo
sin demasiadas cláusulas,
firmado y sellado
con apretón de manos.

Hay riesgos que asumir:
El de la soledad, y si llega, abrazarla.
El de la pobreza. Si aparece, no hacerle reproches.
El de que el corazón se rompa en mil pedazos,
que será el más difícil de vivir. Cuando suceda, 
hay que aprender a amar hasta las piedras
sin siquiera rozar
su libertad de piedras.

Hay que ser muy libre
para no perder nunca de vista 
la libertad de los seres que amamos,
hay que ser generoso
para aceptar su ausencia o su presencia.

Estas cosas no están al alcance 
de cualquiera que no se plantee 
la gran dificultad
y el inmenso valor de ser libre.

O que no esté dispuesto a pagar,
sin ahorro ni remordimientos,
el elevado precio,
a seguir con tesón 
el arduo y sutil aprendizaje
de la libertad.

¿Quién  ha dicho pereza?



jueves, 2 de enero de 2020

VACUA





Hay un jardín
donde nunca han volado mis manos,
donde nunca vivirá el recuerdo,
ni hubo desengaño.

Quizás en este sueño
el infortunio no note mi ausencia
y pase de largo.

No hay luz en las retinas.

En un banco,
bajo el árbol anónimo y dormido
no han cercado mis brazos
un instante preciso 
de fuego perfumado.

Ni la imaginación 
creará un paraíso compartido
que entreguemos al sol cuando muramos.

AMOR IMPROBABLE




A punto de llorar por la emoción del pulpo,
desperté una mañana sin resumir la lógica,
y al ver las atenciones que planeaban darme
escapé a la deriva por las calles azules.

Le dije, no sea cínica! señora! no me muerda,

tengo el corazón bífido y sueño con amarla,
cada día transito noche atrás, sin sospechas,
y giro con ternura la tercera a la izquierda.

Seamos inocentes! dijo el farol hambriento,

rimemos la lujuria con la perseverancia.
Sonó luego un aroma, no más de tres minutos.

Confieso que he deseado barajar las ofrendas,

darle un asno a Julieta, a Juliana murciélagos.
Esta filantropía a rayas me dispersa.





miércoles, 1 de enero de 2020

SOÑÉ QUE ERA UN ZAPATO

I

Me escondo de mi mismo para darme un buen susto.

Una oreja, los brazos, el páncreas y las cejas
se parten de la risa contemplando a distancia
el semblante que han puesto la nariz y los codos,
que se enojan bastante pues tienen poco aguante.

El resto de la mente, el bazo y los tobillos

miran indiferentes con aire de fastidio
y superioridad (en edad y gobierno).

II


Una rana sin alas frente a un confesionario

decidió dar dos vueltas al país más meado.
Hágale! dijo el lápiz con su bigote austriaco,
y la rana olvidaba la leche en las carpetas.

Como no llegó Ambrosio, todo nos daba vueltas,

y dijo un colador: ¡Bienvenidas las momias!
Fue por eso que el Talgo ya no pasa por Marte,
y una rana sin trenzas frente a la droguería.

III


Guante. Seis. Amarga. Hubo dicho. Lento.

Fiebre. Logaritmo. De acuerdo, sin nubes.
Haya paz. Almeja. Loco. Blanco o tinto.
Berbiquí asombroso. ¿Que tal? Buen espasmo.

Así, sin sonrojo raja la jarana.

Usó su sonrisa sin ser sigiloso.

ME FUI






Hurgaba en un cajón de pensamientos viejos
queriendo aprovechar uno cualquiera...

Solo había palabras desconchadas, roñosas,
un juguete roto, con mugre, sin pilas,
reliquias de lo absurdo, tarjetas ya amarillas,
la entrada de un concierto al que, al final, fui solo,
monedas sin valor, oxidadas y sucias, 
de un tiempo o de un país lejano...

¿Es así como nacen los poemas?

Acabo de tirarlo todo, sin excepciones,
sin indultar objetos de momentos amables, 
al cubo del olvido, al agujero negro.

Para poder mudarme de casa sin baúles,
sin larvas de polilla,
sin chinchetas
que hieran las paredes con algún cartel viejo
que me amarre un tobillo al tren de la nostalgia.

Me voy, 
quiero soñar con el presente,
recorrer los caminos
en los que cada día
comienza un año nuevo.

martes, 31 de diciembre de 2019

CÍCLICA



¿Donde ire que no encuentre aquel oscuro
presagio del final de toda historia
y aquella luz que encala la memoria
disfrazando al instinto de amor puro?

No sé si guardará un lugar seguro,
este universo gira como noria
alternando con sorna ruina y gloria,
el néctar de los dioses y el cianuro.

La herida que me hará saltar el muro
sanará con un bálsamo de estrellas,
y el silencio, cuando abra las cortinas,

me hará sitio en las aguas cristalinas
que me acojan para morar en ellas
hasta que me conciba otro conjuro.


BREVE RESUMEN DE TODO Y DE NADA




Aún veo las aristas vibrantes de aquel pozo
de amapola febril escondida en su valle,
pero no está a mi alcance ya el precio de tal gozo
y busco emanciparme del todo y del detalle.

Recuerdo el pecho ardido de eternas lealtades
que, ingenuo, modelaba la identidad soñada,
y aunque me negué a verlo, brotaban realidades
que mudaron incendios en hielos de la nada.

Los momentos amables, los días que me eligieron
y no supe vivir, hoy los doy por felices.
Quisieron suplantar amores que murieron,
y tiernos me besaban sin dejar cicatrices.

Así pasa la vida y empuja hacia la orilla
que abre el mar infinito del que no se regresa.
Guardaré en el bolsillo una canción sencilla
para llamar al viento si la niebla se espesa.

NOCTARIO




Ya lo sabía anoche.
Me despiertan los clusters de grillos que me habitan.

Por culpa de Cortázar,
que le dio por quejarse - a esas horas -
de que no lo dejaban aburrirse,
le ocupaban el tiempo, y era su obligación
releerse diez discos 
y escuchar una buena botella...

Me dieron las tantas, por puro capricho,
por querer avanzar otro texto
tan opaco como innecesario.

También lo había previsto, el calendario
me obliga a transitar por este día
al que obligan a ser el treinta y uno
y el último de un año en plena fuga.

Mi plan es escapar de cena y campanadas,
abrazos y deseos reglamentarios,
pero antes tengo que comprar otra libreta. 
Este año los versos
vienen tarde y con prisa,
quieren nacer en dos mil diez y nueve,
a última hora, 
y solo quedan tres páginas vacías.

También he planeado, para el año que empuja,
usar de alguna forma el nombre que no usaba,
me llamo también Luis, y desde ahora
alzaré las orejas si lo escucho.

Estoy pensando
en intentar llorar - si no es muy caro -
volver a hacer deporte o ir al cine,
y si me sale novia,
decirle que también me llamo Luis.

                *%*%*%*%*%*%*%*

Ya noto el día trepando hacia mis hombros.
Esta maña de dormir a tropezones
enardece a los grillos de mi cráneo.
Yo, para apaciguarlos
me hago el sordo, el ocupado.

Diez minutos y saltaré hacia el día,
hoy toca agasajarlo,
es un martes distinguido, no un cualquiera. 
Veré que puedo hacer, no es bonito esconderse.

Debo también honrar al diecinueve,
aprovechar sus sobras,
y para que ninguna se indigeste
subiré una montaña que conocí hace poco.

Después beberé vino de la cosecha nueva,
en reconciliación con el futuro.

(continuará, normalmente a deshoras, este noctario)

lunes, 30 de diciembre de 2019

NOTA ACLARATORIA




Esto no es un poema,
es un comunicado. 
Quiero que sepan
cual es, o cuáles son los objetivos 
de esta modesta labor innecesaria. 

No es solo para darle salida a la ansiedad, 
para drenar angustias o algún brote profético. 
Espero que le pueda servir a alguien  de pista
y considere cosas que creo que casi entiendo, 
que le he escuchado al llanto, a la embriaguez, la risa, 
las ganas de morir, las de vivir, la ausencia, 
algún momento enorme de dicha inexplicable,
y algún otro de calma labrada con esmero.

Espero que comprendan que no ofrezco respuestas, 
solo busco preguntas que me hagan respirar.



EXPEDIENTE




Tragabas el presente,
así, sin masticarlo, sin sabor. 
con una avidez ciega fabricabas pasado 
para luego exhibirlo en tu vitrina,
tu expediente.

El futuro, si llega,
cuando llegue no va a reconocerte.

Explícale que fuiste muy feliz,
que lograste lo que te habías propuesto,
y que ahora más que nunca eres consciente 
de la importancia de labrarse un futuro.

Él te va a comprender, 
te va a esperar.  
Al menos otro año.

LAMENTO MIÓPE



Normalmente esperabas otra cosa.

Precisamente tu, tan especial,
Y te tratan así, como a cualquiera...

Es evidente que no te conocen, 
tu que eres tan prudente y comprensivo
que a nadie echas en cara
ni siquiera las cosas que te has ido creyendo.

Precisamente tu, tan especial,
y te tratan así, como a cualquiera...

No te entra en la cabeza que no entiendan
tu razón al sentirte indignado 
si insinúan de ti alguna sospecha, 
es evidente que no te conocen.

Precisamente tu, tan especial,
y te tratan así, como a cualquiera...

A veces tienes dudas
que usas para saber
que eres una persona razonable.

Pero ya, a estas alturas,
¿Quien es el guapo que afronta los peligros 
que conlleva el análisis de todo?
¿Y quien te dice a ti que si haces cambios 
no correrás el riesgo 
de estar equivocado?

Precisamente tu, tan especial,
y te tratan así, como a cualquiera...


Es evidente que nadie te conoce, 
quien sabe? 
que ni tú te conoces,
probablemente nadie se conoce...

Pero tu,  
precisamente tu, 
tan especial,
a veces te esperabas otra cosa.

COTIDIANO Y ABSURDO







Derogado el amor,
desterraste al poema.
No tuviste el valor de condenarlo a muerte.
Ahora sabes,
ahora te das cuenta,
es mejor no dejar evidencias.

Instaurado el rencor,
cumpliste la condena 
en vez de declarar sobreseído el caso.
Ahora miras 
con otra perspectiva,
son ridículas las penitencias.

Abolida la fe,
la esperanza está en huelga.
Orden de alejamiento que el deseo ignora.
Ahora sabes,
ahora te das cuenta,
no se puede aplicar
la ley a los poemas.

domingo, 29 de diciembre de 2019

UN VIENTO





Mira el papel
vacío.

No empujes, 
espera que se acerquen dos palabras,
no las asustes,
déjalas que te miren,
te huelan,
quédate quieto un poco, 
hasta que te conozcan.

Cuando se sienten, diles
que estas haciendo un barco
para cruzar los montes,
porque has soñado
el día que habitabas una casa,
que en ella conociste a tu familia,
que viste árboles, una huerta y un río
desde una ventana.

Dile a tus dos amigas que se esperen,
que estás juntando un viento de palabras,
y todavía no sabes
si desde la azotea se ve el mar,
que prefieres llegar por la mañana,
que la orilla se esconde tras los montes,
que los montes los oculta una niebla,
que ya hace años, horas y minutos
que no corre viento
y que, caminando,
solo llegas al borde de la noche,
que detrás no ves nada.

Y otra vez amaneces 
olfateando,
por si soplara un viento de palabras.